Una puerta que roza, que no cierra bien o que chirría al moverse suele tener las bisagras como culpables. Cambiarlas es uno de los trabajos de bricolaje más accesibles — con un destornillador y 30 minutos resuelves el problema.
Antes de comprar bisagras nuevas
No todas las bisagras son iguales. Mide las que tienes antes de ir a comprar: ancho, alto y grosor de las hojas. También fíjate en si son de derecha o izquierda (aunque la mayoría son simétricas) y en el acabado: cromado, latonado, níquel… Lo ideal es mantener el mismo acabado que el resto de la herrería de la puerta.
Una puerta interior estándar usa bisagras de 89x89mm (3,5 pulgadas) o 100x100mm. Compra siempre el mismo número de bisagras que tenía la puerta.
Herramientas necesarias
- Destornillador de estrella (Phillips) o atornillador eléctrico
- Martillo
- Formón (opcional, si el encastre está ajustado)
- Cuña o taco de madera para sujetar la puerta
Paso a paso
1. Sujeta la puerta
Abre la puerta 90° y coloca una cuña bajo la parte inferior para que no se mueva. Si trabajas solo, esto es crítico — una puerta puede pesar 20-30 kg.
2. Retira las bisagras viejas
Empieza siempre por la bisagra inferior. Si los tornillos están oxidados, aplica unas gotas de WD-40 y espera 5 minutos. Si la cabeza del tornillo está deteriorada, usa un extractor de tornillos.
3. Comprueba el estado del encastre
El hueco donde encaja la bisagra (mortaja) debe estar limpio y sin astillas. Si la madera está dañada, los tornillos no agarrarán bien. En ese caso, rellena los agujeros viejos con palillos + cola blanca, deja secar y taladra de nuevo.
4. Coloca las bisagras nuevas
Empieza por atornillar solo un tornillo en cada bisagra para comprobar la alineación antes de poner todos. Si la puerta cierra bien, aprieta el resto. Si no, ajusta la posición antes de fijar definitivamente.
5. Comprueba el funcionamiento
Abre y cierra varias veces. La puerta debe moverse suavemente sin rozar ni el suelo ni el marco. Si roza en la parte superior, la bisagra inferior está demasiado adentro. Si roza abajo, es la superior.
Cuándo no es problema de bisagras
Si los tornillos nuevos no agarran, si la madera está podrida o si la puerta está deformada por humedad, el problema va más allá de las bisagras. En ese caso probablemente necesites ajustar el marco o cambiar la puerta.
Nota de transparencia: Artículo informativo sin patrocinio de marcas específicas de herrajes.